
“Los gobiernos pasan, son un mero episodio, pero la tierra permanece.” Tal el sustrato del discurso del liderazgo opositor más consolidado y visible hasta el momento. El mechón rebelde de Biolcati, que flameaba mientras al anochecer él leía su pieza oratoria y política, colaboraba en la pantalla, tan colocada en el primer plano, para ubicarlo en ese papel. Un papel, según definió, histórico: él, el más poderoso del núcleo duro opositor, viene a ser el heredero de las otras grandes luchas que libró la Sociedad Rural Argentina.
¿Qué luchas libró la Sociedad Rural Argentina? Todas y cada una, contra el pueblo. Todas y cada una, para sí. ¿Cómo llegamos a esta escena, en la que casi todos los dirigentes políticos opositores se arrastran a los pies de la gran corporación? Estaban allí, escuchando los insultos a la política. ¿Qué hacían Duhalde y Chiche escuchando que los pobres son la basura que genera la política para rejuntar votos, esa escoria que si es explotada por alguien, es por la política? Digo que es la clase política que se arrastra a los pies de la corporación, porque para alinearse ahí hace falta tragarse el sapo completo de la antipolítica. Ese sujeto histórico que dice representar Biolcati es el antipolítico por excelencia. Lo único que florece a su alrededor es servilismo y entrega.
Ese sujeto histórico embrionó en los financistas de la Campaña del Desierto. El país del que hablan no tiene pasado: lo fundaron ellos cuando les entregaron las tierras ya liberadas de indios de los que no hace ni falta acordarse, puesto que confirmó ayer, nosotros bajamos de los barcos. El embrión de ese país fue un pacto entre ricos y militares. Fue el Roca militar el primer político que aceptaron. Están acostumbrados a que les hagan esa clase de favores, y a que los pactos con los políticos sean de esa especie: con los políticos jugando para ellos y un territorio inmenso para ser sus dueños.
Los gobiernos pasan, la tierra queda. Ellos creen que son la tierra. Los dueños de las tierras se identifican con su propiedad privada, y es así en todo, claro, ellos son los que han tenido el poder durante casi toda nuestra historia. Todas las luchas populares de estos doscientos años se libraron contra los intereses que representan Biolcati y su Mesa de Enlace. El discurso de ayer lo consagra también para eso: es el que tiene la estancia más larga.
Si la política tiene sentido para millones de argentinos, ciudadanos, militantes, dirigentes, es precisamente para que gente como Biolcati tenga menos poder. Ellos no quieren ser sectores que pugnen con los otros, como en cualquier democracia. Quieren ser lo que han sido siempre, menos en los gobiernos peronistas: los que tutelan que lo mejor para todos, ese abstracto invocado por los políticos, siempre sea lo que les convenga a ellos. No quieren entrar en discusión. Desde el 2008 que se niegan a bajarse del caballo del dueño. No quieren negociar. No saben ser una parte. Siempre han hablado en nombre de la Patria, incluso cuando cobijaron a los asesinos o cuando eran amigos de Menem. Todos pasaron, la tierra queda. La tierra no son ellos, la Patria no son ellos. Tarde o temprano tendrán que darse cuenta.
Y si se preparan para una más de sus grandes luchas, Biolcati será el verdadero comandante. Tiene el carácter, la gula y el impudor que suelen enamorar a la derecha golpista argentina.
martes, 3 de agosto de 2010
Gula...Por Sandra Russo
martes, 13 de julio de 2010
LA OTRA IGLESIA...El sacerdote Eduardo de la Serna, líder de un grupo de otros 20 sacerdotes, nos envía esto sobre el matrimonio gay.

Preguntas que nos surgen en la situación actual
Ante el surgimiento de temas conflictivos en la sociedad, en medio de los debates, vemos que con mucha frecuencia las voces que se atribuyen a “la Iglesia” aparecen del lado de los que se niegan a “lo nuevo”, los que tienen miedo a la libertad, los que quieren que nada cambie. Es cierto que con mucha frecuencia hay quienes quieren mostrar la “peor cara” de la Iglesia, es cierto que no siempre “lo nuevo” es “lo mejor”, y que caminar caminos de libertad supone andar rumbos que a su vez nos hagan libres. Por eso, como miembros activos y plenos de la Iglesia, un grupo de curas de la diócesis de Quilmes quisiéramos formularnos algunas preguntas. No pretendemos tener todas las respuestas, pero sí creemos que interrogarnos nos ayuda a pensar con libertad y con paz.
1. Ante el clima de intolerancia, y en muchos casos de actitudes verdaderamente dignas de las peores Cruzadas, movidas por preocupantes fundamentalismos bíblicos, filosóficos y antropológicos, nos preguntamos: ¿Se puede seguir afirmando que la homosexualidad es una “enfermedad”, y desde una comprensión prejuiciosa de la misma, condenar tal identidad y sus eventuales derechos civiles? ¿Cuáles serían los argumentos serios, razonables y académicos para sostener semejante afirmación?
2. Ante el planteamiento de que un eventual matrimonio entre parejas del mismo sexo atenta contra la “ley natural”, nos preguntamos: ¿A qué se llama “natural” en estas discusiones? ¿No estará aquí una de las dificultades para poder clarificar este debate? “Ley natural”, “naturaleza”, “orden natural”, ¿no son expresiones a ser revisadas y actualizadas? ¿Pueden entenderse estas expresiones de manera absoluta, fijista y sin la dinámica propia de nuestra condición humana? Si en la historia de la Iglesia se consideraba “natural” el cauce de un río y se impedía canalizarlo, o se consideraba “natural” la esclavitud, ¿no estaremos ante una concepción claramente cultural? La concepción de “ley natural”, ¿no es más propia del helenismo que de la Biblia? Cuando san Pablo afirma que “es natural en el varón el pelo corto” (1 Cor 11) ¿no es esta una concepción evidentemente cultural?
3. En nuestros barrios hay muchos pibes y pibas que nacen y crecen con madres solteras, a cargo de tías y abuelas, de gente sincera que realizando la “función materna y paterna” les garantiza el afecto y el cuidado necesario para la vida. Comedores, hogares o simplemente vecinos y vecinas que hacen gratuitamente más amplia su mesa y su casa, logran que muchos chicos encuentren “familia” (la más de las veces sin su papá biológico y, a veces, hasta sin su mamá biológica). ¿No será necesario revisar el concepto burgués de “familia”, defendido detrás de slogans discriminatorios a la condición homosexual? ¿No han generado los pretendidos “sanos” matrimonios heterosexuales (“sanos” por el mero hecho de ser “hetero”) situaciones disfuncionales, abandono de hijos, abusos y violaciones a la vida?
4. Se ha afirmado que se quiere cambiar “la familia”. ¿No es evidente que “la familia” ha cambiado y sigue cambiando a lo largo de la historia? El modelo que actualmente se defiende, ¿no es propio del s. XVIII y muy diferente de las familias de las comunidades indígenas de América o de África? ¿La familia polígama de “Abraham nuestro padre en la fe” es igual a la familia ampliada en la que convivían no sólo padres, hijos, nietos, sino también esclavos y clientes, como era habitual en el imperio romano? ¿La familia patriarcal en el que la mujer era tenida por “propiedad de” un varón (¿no viene de allí el término “matri monium”?) es igual a la familia en la que una jovencita debe cuidar a sus hermanitos mientras su mamá trabaja porque su papá los abandonó? ¿cuál de todos estos y los muchos otros existentes en la historia sería el término adecuado para hablar de “familia”?
5. Si miramos el Evangelio de Jesús, es evidente que, Reino de Dios y familia son “fidelidades en conflicto” (S. Guijarro). Jesús dedica todas sus energías y entusiasmo a predicar “el reino de Dios”, y relativiza de un modo claro y evidente la familia; ¿no es sorprendente que muchas veces escuchemos y leamos sobre “la familia” como una expresión unívoca y sin relación a la búsqueda de la justicia y la opción por los pobres, propia del Reino? ¿Por qué tantos y tantas “cruzados/as” católicos/as que levantan sus voces y se movilizan no lo hacen para combatir la pobreza, la injusticia, la desocupación, la falta de salud, de vivienda digna, cosas que ciertamente “atentan contra la familia”? Si para Jesús, “el reino es lo único absoluto y todo lo demás es relativo” (Pablo VI), ¿por qué no es “el reino” el grito unánime de los “cristianos” (católicos o no) de hoy?
6. Si la Iglesia en su historia, en su predicación y en sus enseñanzas (Magisterio) enseña que se debe obedecer ciegamente la “conciencia”, y que el ser humano “percibe y reconoce por medio de su conciencia los dictámenes de la ley divina, conciencia que tiene obligación de seguir fielmente en toda su actividad para llegar a Dios, que es su fin” (“Dignitatis humanae”, nº 3) ¿Es posible, a esta altura de la historia, pretender condicionar la acción de nuestros legisladores en su labor parlamentaria con concepciones propias de la cristiandad medieval obviando su legítima libertad de conciencia en temas tan controvertidos? Es absolutamente justo y razonable poder decir una palabra y opinar, pero pretender legislar o que los legisladores “deban” seguir dictámenes eclesiásticos, ¿no es más propio de concepciones de “cristiandad” antes que de respeto y tolerancia democráticas?
7. Algunas voces eclesiásticas han reclamado un “plebiscito”. Siguiendo los propios criterios y argumentos que han enarbolado, ¿se podría plebiscitar la “ley natural”? La apariencia es que consideran que en ese supuesto plebiscito saldría ganadora su posición, ¿lo propondrían de no creerlo? ¿aceptarían un triunfo de la posición opuesta? Si se trata de reconocimiento de “derechos de las minorías”, ¿es sensato o justo proponer semejante plebiscito? ¿Se puede plebiscitar lo que es justo?
8. Si para Jesús el Reino de misericordia, justicia, e inclusión de los desplazados de su pueblo estaba por encima de toda otra concepción y valores culturales de su tiempo (la familia incluida); a la luz del evangelio del Buen Samaritano (cf. Lc 10,25-37) nos preguntamos, ¿cómo podríamos considerarnos discípulos de Jesús sin conmovernos con entrañas de misericordia ante los hermanos y hermanas excluidos del camino de la vida y la igualdad ante la ley? ¿podemos seguir “de largo” sin detenernos a escuchar lo que Dios nos está queriendo decir a través de tantos y tantas que se sienten “explotados y deprimidos” bajo un sistema discriminatorio?
En conciencia, queremos ser pastores según los sentimientos de Jesús, y estas preguntas son las que nos surgen en estos días.
Queremos ser Iglesia servidora del Reino, siempre del lado de los más pobres y sufrientes.
Florencio Varela, 6 de julio de 2010
martes, 22 de junio de 2010
"Deben ser los gorilas, deben ser..." (de Pablo Llonto, Revista Un Caño).

Basta pronunciar el nombre de Maradona, aguardar unos segundos y, en un instante, se podrá comprobar de qué lado del país se encuentra el interlocutor.
Estamos lejos de aquel momento de proclamas unánimes, cuando todos decíamos que Dios era argentino y vestía una camiseta celeste y blanca con un tierno diez en la espalda. Hoy, los mortales de estas tierras se dividen, como en los cincuenta, entre gorilas y maradonianos. texto secundario El nuevo gorila Siglo XXI, sórdido y estrafalario, tiene afectos campestres. Entre los chanchos y los cardos, sintoniza temprano a Magdalena Ruiz Guiñazú en Radio Continental. Luego cambia de emisora y lee los editoriales de La Nación o se entristece con las malas noticias de la revista Noticias. De sus gustos futbolísticos se sabe poco: a veces se reconoce hincha de Boca, o mejor dicho plateísta de Boca; es admirador de Los Pumas, y es imposible que por el servicio Premium de su Direct TV observe algún encuentro del ascenso. Se molestó, y bastante, cuando Diego hizo una precisa mención de hacia dónde debía dirigir sus labios el periodista Passman. En apretada síntesis, odia al gobierno, odia a los piqueteros, odia a Chávez y odia a Maradona. Por supuesto, si alguien le pregunta si ha leído alguna vez la revista Un Caño, inmediatamente desenfunda.
Indudablemente, el nuevo gorila quedó horrorizado cuando Maradona formó parte del acto en que Cristina terminaba con el monopolio del fútbol. Momento, advierto un error: en el lenguaje de estos hombres y mujeres (porque las gorilas son mayoría, valdría acotar), el nombre Cristina no existe. Ha sido reemplazado por “la yegua”. Entonces, cuando “la yegua” estaba al lado del Diego, los gorilas le juraron al Diez muerte occidental y católica. Se sintieron como Arnaldo Pérez Manija, la notable creación de Capusotto en Hasta cuándo, y faltó que gritasen “¡señor Maradona, renuncie! ¡Señor Maradona, montonero!”.
El próximo destino de esta gente, tan peluda y tan paqueta, es un junio con las maldiciones en la carne. Gritarán para que Maradona pierda, se enferme o se desnuque al bajar una escalera en Pretoria. Por ende, sus tres deseos al apagar las velitas son: que la Selección fracase, o que si pasa de ronda le toque Brasil, o que en la final la mano de Blatter la condene con un árbitro que tenga las mismas deficiencias que Codesal en 1990.
Por estos días leen con mucha atención los titulares de Clarín y esperan que Wiñazky le escriba a Roa un editorial reflexivo que arroje la siguiente conclusión: “el país no puede seguir rumbo al chavismo futbolístico”.
¿Y que hay de los maradonianos? Pues que andan también intolerantes. Acuden a todas las macumbas posibles para lograr que los enemigos de Diego sufran algún trastorno tan malo como el que le desean a Cobos. A diferencia de la unidad gorila, hay maradonianos de diversos clanes. La primera mayoría, por llamarla de alguna manera, se proclama peronista. Escencialmente frentevictoriana.
Un dato menor, y medianamente comprobable, los lleva a pensar que el Diego pertenece a la izquierda peronista. Se trata de la observación de los tatuajes que aún habitan la epidermis más idolatrada. Allí están los rostros del Che Guevara y de Fidel, como para que nadie dude.
Poco saben del peronismo de Maradona. Quizás guardan en sus memorias la imagen soñada, de abril de 2008, cuando Diego se afilió al PJ. O el terapéutico recuerdo de que alguna vez leyeron que Don Diego, el padre, era peronista. Todo ello les alcanza para creer que el mejor regalo para el Bicentenario, para los pueblos morochos y para la Rosada será verlo nuevamente con la misma Copa, con la misma sonrisa, pero esta vez con una recepción en la casa Rosada junto al matrimonio K.
Las segundas y terceras y cuartas minorías argumentan muy seguido sentencias revolucionarias. Son algo así como adeptos, nada fanáticos, de algunas medidas presidenciales. Miraron con cierta simpatía los festejos del Bicentenario y ahora aguardan que una Selección que tiene como entrenador a un líder histórico, anti-Clarín, anti-Videla y anti-Torneos y Competencias, brinde la alegría a un pueblo que debe ponerle freno al avance derechoso del trío Iglesia, campo, banqueros.
Los gorilas y maradonianos se repartirán asimétricamente cuando se inicien las transmisiones desde los estadios sudafricanos. La línea divisoria pondrá de este lado a muchos más de los que somos. En los bares, en las pantallas gigantes y hasta en los sillones de los domicilios particulares de miles de argentinos se podrá ver a las dos facciones, disimuladamente abrazadas. Y si bien es cierto que Messi obrará como “prenda de unidad”, no podemos dejar de advertir que el gorilismo resuelve, en estos momentos y sobre un papel, cuál será el afiche anti-K y anti-Maradona que manos anónimas pegarán sobre las paredes el 13 de julio.
Probablemente, durante el Mundial los gorilas sufrirán ciertos retorcijones en el estómago. En especial cuando observen tribunas negras, de mayorías negras. Tendrán siempre el mal chiste a mano. Probablemente, durante el Mundial, los maradonianos, agrupados en sus diversas etnias, intentarán corear el “Diegooooo / Diegooooo” que sepulte cualquier predisposición opositora de esos días.
Los primeros, qué duda cabe, esperan más la derrota de Diego Armando que la derrota celeste y blanca. Verlo a Diego llorando será para ellos el fin de uno de los símbolos de un gobierno que consideran montonero, setentista y maradoniano. Ya hay murmullos en las tendenciosas cabezas de Lilita Carrió, Gil Lavedra, Cletísimo Cobos y un tal Ernesto Sanz, cuyas noches transcurren en la búsqueda de una originalidad para cuando le pongan el micrófono. Si una vez Sanz fue capaz de predicar que la Asignación por Hijo se iba en “bingo y paco”, también lo podrá ser para plagiar slogans merecedores de un almirante: “nos fue mal por culpa de ese negro villero”.
Los sueños de los otros, en cambio, incluyen la sabrosa imagen de ver sobre las multitudes a un personaje que ya alzó la Copa, alzarla de nuevo.
A ese sueño, le agregaremos una revancha, un dato sencillo de la realidad que define nuestra forma de ver la historia por medio de sus hechos simples: otra vez, el héroe será argentino y será barbado.
Revista "Un Caño" de Pablo Llonto- Periodista y Abogado querellante contra Ernestina Herrera de Noble del Grupo Clarin.
lunes, 21 de junio de 2010
LA VERDAD SIEMPRE FLOTA - La dueña de Clarín se fue del país: un viaje de ida.

Tras una búsqueda de información precisa, dados los rumores existentes, Miradas al Sur constató que Ernestina Herrera de Noble se fue sigilosamente de la Argentina el 3 de mayo, con destino a Uruguay. Fuentes de Migraciones de ese país confirmaron asimismo que dos días después la directora de Clarín partió a los Estados Unidos. Ernestina Herrera de Noble lleva más de un mes fuera del país. El lunes 3 de mayo, Clarín titulaba: “Quieren investigar en Diputados las denuncias de coimas” y decía que “la oposición” impulsaba la creación de una bicameral para saber si los empresarios tenían que pagar “retornos” por el comercio con Venezuela. Esa tapa era parte de la campaña sistemática para limar al gobierno nacional, pero la primicia brindada quedó en agua de borrajas y se fue diluyendo, como muchas otras sospechas convertidas en la principal agenda periodística del diario de mayor tirada del país. Ese mismo día, fue el elegido por la directora y accionista mayoritaria del grupo monopólico para subirse a un avión con destino a Uruguay. Esa información, corroborada por fuentes del vecino país, en cambio, fue celosamente guardada. Dos días después, el miércoles 5 de mayo, Clarín titulaba “Ignoraron alertas oficiales por compras a Caracas” y hacía referencia a que la Sindicatura y la Auditoría habían advertido que “faltaban controles” en la compra de combustible a Venezuela. Una vez más, el diario que pregona el periodismo independiente tergiversaba los hechos para sembrar sospechas sobre el Ejecutivo. Ese miércoles, desde el aeropuerto de Carrasco, Montevideo, Ernestina Herrera de Noble emprendía la nueva y, aparentemente definitiva escala de su viaje: los Estados Unidos de Norteamérica. Esa información, hasta ahora, es celosamente guardada por los directivos y principales espadas periodísticas del multimedio.
Esta vez, la bestialización del gobierno venezolano tiene un doble objetivo: no sólo pretende asustar a las clases medias con que kirchnerismo es igual a chavismo, sino que pretende iniciar una campaña de victimización de Ernestina Herrera de Noble como una perseguida política de las autoridades argentinas por ser la imagen y la historia de la libertad de expresión en la Argentina. Ella, al frente de una empresa exitosa, resulta un escollo para los nefastos objetivos K. Así se bajan los sumarios, los títulos y las orientaciones editoriales. Así arengan los directivos a los empleados del grupo. Así trabajan con algunos corresponsales extranjeros en la Argentina a los que pretenden separar de la asociación que los nuclea, incluso proponiéndoles que pongan su sede en el edificio de Adepa (Asociación de Empresarios Periodísticos de la Argentina) y operan para que los despachos periodísticos se sumen a la supuesta cruzada contra la libertad de expresión en Argentina.
La cruda realidad es que el viaje de Ernestina Herrera de Noble fue planeado como una jugada de ajedrez. La semana anterior, era inminente que el análisis de las muestras genéticas de Felipe y Marcela Noble Herrera, sus hijos adoptados irregularmente, avanzaba después de ocho años de frenos. Entonces, la directora de Clarín, el CEO del grupo, Héctor Magnetto, y sus abogados, convinieron en que ellos firmaran una solicitada y luego se presentaran en un video cuyos textos fueron escritos por un ejecutivo de la segunda línea del grupo y mejorados por la agencia publicitaria de Carlos Souto. Felipe y Marcela eran expuestos públicamente y su madre preparaba las valijas para un viaje que no tiene fecha cierta de regreso. Sencillamente porque los asesores letrados de la directora de Clarín advirtieron hace tiempo que, de comprobarse que Felipe o Marcela –alguno de los dos o ambos– resultaran hijos de desaparecidos, el procesamiento de Ernestina es irremediable. Todas las causas tramitadas en los juzgados federales por apropiación ilegal de hijos de desaparecidos resultaron con la incriminación de los apropiadores y, en la mayoría de los casos, con condenas firmes.
Desconcierto. Ante los rumores de que quien dirige el diario desde hace 42 años se había ausentado de la Argentina, el hermetismo empresarial es completo. “No preguntes por teléfono esas cosas” o “¿Quién fue que te lo dijo?”, fueron algunas de las respuestas recibidas por periodistas sumamente preocupados por el lugar y el momento en el que deben ejercer su profesión. El desconcierto no se debe sólo a que hace 48 días que Ernestina Herrera de Noble no está en el país sino por los evidentes motivos de su viaje. Quienes escriben en Clarín, o tienen programas en Radio Mitre, Canal 13, TN o muchos otros medios del grupo, se plantean un gran dilema ético. La tarea periodística consiste, básicamente, en proveerse de información para buscar y preservar la verdad para luego transmitirla de una manera clara y accesible para los lectores o audiencias. En su condición de trabajadores rentados por una empresa, los periodistas no tienen responsabilidad de los negocios de los empresarios. Hasta aquí las generales de la ley. Lo que sucede con el Grupo Clarín es diferente. Desde hace muchos años, sus trabajadores saben que la dueña adoptó irregularmente a sus dos hijos. También saben de los esfuerzos de sus ejecutivos por frenar la identificación biológica de ellos. Y ahora saben, o al menos se enterarán por este artículo, que Ernestina Herrera de Noble, ante la inminencia de los resultados en el Banco Nacional de Datos Genéticos, eligió irse subrepticiamente de la Argentina.
Si la Justicia la requiere, ¿qué hará Ernestina? Es decir, si resulta ser que Felipe o Marcela son hijos de desaparecidos, ¿la directora de Clarín asumirá las consecuencias jurídicas que sobrevendrán o se quedará en el exterior y dirá que hay una persecución política contra ella?
Todas esas preguntas remiten a que no es lo mismo para un periodista del grupo estar en una empresa que tiene posiciones económicas privilegiadas a saber que se trabaja en una compañía cuya directiva máxima puede estar implicada en delitos graves en materia de violación de derechos humanos.
En estos últimos dos años hubo muchos directivos –y también periodistas– del Grupo que repetían ese mito de que nadie soporta tres tapas de Clarín. Es oportuno preguntarles a esos directivos o periodistas si recuerdan cuál fue la tapa de ese diario el domingo 19 de diciembre de 1977, por citar una de las tantas tapas de alistamiento compulsivo a la ideología y las prácticas de la dictadura. Entre la noche del viernes 17 y el sábado 18, un grupo de tareas había secuestrado a las monjas francesas Alice Domon y Léonie Duquet ocurrido entre el 17 y el 18 de diciembre de 1977, diez días después de que otro grupo, al mando de Alfredo Astiz, hiciera lo propio con las madres de Plaza de Mayo Azucena Villaflor, Mary Ponce y Esther Balestrino de Careaga en la iglesia de la Santa Cruz.
“Los montoneros secuestran a las religiosas francesas” fue el título y, en las páginas interiores, el diario reproducía un parte del Comando de Zona 1 del Ejército, por el cual “los subversivos” habían hecho llegar un comunicado donde imponían cuatro condiciones para liberarlas: “1) Obtener de la Iglesia Católica un documento de repudio al Gobierno. 2) Obtener del gobierno francés una declaración de igual tenor y la concesión de asilo a los perseguidos políticos. 3) Obtener de la Junta Militar un documento para conocimiento de la opinión pública internacional y de la ONU de la situación de los detenidos y/o desaparecidos. 4) Obtener la libertad de 21 delincuentes subversivos”. Tan sumisos eran los directivos y editores de entonces que no se extrañaron que los supuestos montoneros llamaran “delincuentes subversivos” a sus compañeros presos. Ni entonces, ni ahora, entre los periodistas y editores del Grupo se planteó una discusión –y una toma de posición– respecto de los motivos por los cuales las páginas de ese diario estaban manchadas de sangre y plagadas de mentiras. Pasados 33 años de aquella y tantas otras tapas, parece tiempo de hablar sobre qué es hacer periodismo y qué es trabajar en el Grupo Clarín.
Fuente: Miradas al Sur
viernes, 18 de junio de 2010
¿Verdad u operación de prensa?: Ernestina de Noble estaría en EE.UU esperando la definición judicial

Según un portal jurídico, la dueña de Clarín se encuentra en EE.UU buscando asilo político ante su inminente procesamiento por apropiación de niños. El portal jurídico-informativo http://www.puntojus.com.ar/ está fuera de servicio desde anoche, luego de difundir en primicia la noticia sobre el viaje de Ernestina de Noble al exterior.
Según el portal www.puntojus.com.ar , "el examen del ADN de uno de los hijos de la propietaria del Grupo Clarín arrojaría resultados comprometedores. Uno de ellos sería hijo de un desaparecido uruguayo. En base a eso, la Señora Ernestina Herrera de Noble, sería procesada con prisión preventiva por apropiación, supresión de identidad y varios otros delitos considerados de lesa humanidad, en las próximas horas. Ya se encontraría en el exterior y habría empezado a tramitar asilo político".
"Los estudios de ADN sobre los hijos de la propietaria del Grupo multimedios mas importante del país -prosigue el portal informativo- podría comprometerla seriamente. De hecho, la jueza Sandra Arroyo Salgado, ya tendría elaborado un auto de procesamiento con prisión preventiva contra la misma, por un listado de delitos considerados de lesa humanidad, que la colocarían directamente en una cárcel común".
"Aparentamente -especula Puntojus- la señora de Noble, se encontraría en los Estados Unidos, y las fuentes indican que se encontraría tramitando el asilo en ese país, como perseguida política del gobierno argentino. Si el asilo no prospera en ese país, sus abogados manejan opciones donde el mismo estaría casi asegurado".
"Por otro lado, otra causa azota al mismo grupo de medios y también podría tener resolución inmediata. Héctor Magnetto y Bartolome Mitre (CEOS de Clarín y La Nación respectivamente) podrían ser procesados en los próximos días en una causa relacionada con la empresa Papel Prensa". De la redacción de PUNTOJUS.
También Jorge Asís en su sitio jorgeasisdigital.com asegura que Ernestina de Noble viajó a EEUU, vía Punta del Este y no volvería al país.
Urgente24, en tanto, confirma también que la dueña del Grupo Clarín espera la decisión judicial desde el exterior.
El portal jurídico-informativo http://www.puntojus.com.ar/ está fuera de servicio desde anoche, luego de difundir en primicia la noticia sobre el viaje de Ernestina de Noble al exterior.
Otra curiosidad nos la comunicó un lector: "Que tiempos raros éstos, el dominio .jus.com.ar figura como "This account has been suspended" y hay un Blog ¡en Clarín! con el mismo id: http://blogs.clarin.com/puntojus/
Incluso el dominio .jus.com (sin ar) también aparece suspendido.
Están contaminando las "fuentes" en estos tiempos de extraña ecología!
jueves, 17 de junio de 2010
Ernestina de Noble estaría en EE.UU pidiendo asilo político. Uno de "sus hijos" seria hijo de un desaparecido Uruguayo.

Según un portal jurídico www.puntojus.com.ar , la dueña de Clarín se encuentra en EE.UU buscando asilo político ante su inminente procesamiento por apropiación de niños.
Según el portal www.puntojus.com.ar , "el examen del ADN de uno de los hijos de la propietaria del Grupo Clarín arrojaría resultados comprometedores. Uno de ellos sería hijo de un desaparecido uruguayo. En base a eso, la Señora Ernestina Herrera de Noble (Grupo Clarin), sería procesada con prisión preventiva por apropiación, supresión de identidad y varios otros delitos considerados de lesa humanidad, en las próximas horas. Ya se encontraría en el exterior y habría empezado a tramitar asilo político".
"Los estudios de ADN sobre los hijos de la propietaria del Grupo multimedios mas importante del país -prosigue el portal informativo- podría comprometerla seriamente. De hecho, la jueza Sandra Arroyo Salgado, ya tendría elaborado un auto de procesamiento con prisión preventiva contra la misma, por un listado de delitos considerados de lesa humanidad, que la colocarían directamente en una cárcel común".
"Aparentamente -especula Puntojus- la señora de Noble, se encontraría en los Estados Unidos, y las fuentes indican que se encontraría tramitando el asilo en ese país, como perseguida política del gobierno argentino. Si el asilo no prospera en ese país, sus abogados manejan opciones donde el mismo estaría casi asegurado".
"Por otro lado, otra causa azota al mismo grupo de medios y también podría tener resolución inmediata. Héctor Magnetto y Bartolome Mitre (CEOS de Clarín y La Nación respectivamente) podrían ser procesados en los próximos días en una causa relacionada con la empresa Papel Prensa". De la redacción de PUNTOJUS.
viernes, 14 de mayo de 2010
REJUNTADO DE MANIPULADORES MEDIATICOS...FOPEA: PERIODISTAS ALCAHUETES DEL PODER FACTICO.

La censura disfrazada de respeto a la libertad de prensa es la que auspician los forros de Fopea.
Si un poderoso se adueña de la calle y arrasa con todo lo que se le presenta por delante, ellos se harán
los distraídos.
Desviarán la vista hacia las marquesinas del mercado, silbando bajito y con las manos en los bolsillos.
Pero una vez que el episodio trascienda e indigne, aparecerán en primera fila como los grandes héroes que
fueron testigos y están dispuestos a contarlo todo.
Porque, claro, ellos vieron lo sucedido.
Y un cambio de máscara es suficiente. -¡Agente, venga que yo le puedo dar detalles de lo que pasó…
Si el paralelismo le cabe a muchos practicantes de oficios terrestres, el nuestro
quiere corporizarse directamente en el rol de algunos periodistas que llaman a
los bomberos cuando los incendiarios ya
están lejos.
Lo hacemos con nombre y apellido: la organización Fopea, Foro de Periodismo Argentino. ¿O forros? Aquí no hay contemplación alguna.
Terminemos con la zoncera de que somos colegas y no debemos sacar nuestros roñosos trapos al sol.
Pura sanata que siembran los apóstoles del -no hagamos periodismo de periodistas.
Algo así como -hagamos mierda al resto: al sindicalismo, a los milicos, a los curas…
Pero no hablemos mal de nosotros mismos, de la sacrosanta familia periodística.
Penosa regla no escrita y, sin embargo, respetada con unción por la gran mayoría de los hombres y las mujeres
de prensa que utilizan sus espacios para putear contra todas las corporaciones,
aunque demuestren tener actitudes más corporativas que las que se observan en
el propio Vaticano.
-No hacer periodismo de periodistas equivaldría a que algunos políticos honestos no hagan política de los mercenarios que están metidos en ella.
A que ningún Jefe de Estado pueda juzgar al presidente de una potencia que
proteja o represente al consorcio mafioso financiero-militar.
A que un médico de barrio no denuncie al colega dueño de una clínica privada que receta
medicamentos truchos a los enfermos.
¿Por qué vamos a prescindir de hacer periodismo de periodistas y, así, ocultarle a las nuevas generaciones
lo que hicieron los Neustadt, los Grondona, los Morales Solá y los
Fontevecchia, entre otros, durante la dictadura?
Esta censura que aparece disfrazada bajo el ropaje de respeto a la libertad de prensa es la que
auspician los socios de Fopea.
Que esta semana, ante la aparición en la marcha por la Ley
de Medios de afiches críticos hacia las labores profesionales de periodistas
que trabajan en el Grupo Clarín, emitieron un comunicado que habla de actitudes
que buscan -deshonrar y denigrar a profesionales de un medio (…) con un procedimiento cobarde que se acerca a
las prácticas de señalamiento fascistas.
¡Andá, Fopea, andá a forrear a otro lado…!
Reaccionamos de esta manera (y se la dejamos servida para que nos llamen, efectivamente, reaccionarios) porque
entre los miembros de Fopea aparecen siniestros personajes que se hacen pasar
como periodistas y en realidad son operadores del poder económico, como Joaquín
Morales Solá.
El Código de Ética que los propios fopeanos establecieron hacia 2002, cuando fundaron el Foro, es una
verdadera preciosura:
-Los periodistas que integran FOPEA se comprometen a buscar la verdad, a resguardar su independencia y a dar un
tratamiento honesto a la información. La distorsión deliberada jamás está
permitida. Y los valores esenciales de los periodistas que adhieren a este
Código son el respeto a los principios de la democracia, la honestidad, el
pluralismo y la tolerancia.
Urgente una reunión de sus socios para repasar el Código.
Porque Fopea tiene entre sus 300 adherentes a la mayoría de los escribas que, día a
día, bajan la línea editorial de Clarín desde las secciones de Política,
Economía, Internacionales, Información General y Policiales.
¿No tendría el colectivo que conduce Gabriel Michi hacer un registro de lo que vienen publicando para
comprobar si efectivamente se busca la verdad, se practica la independencia, se
le da un tratamiento honesto a la información, y si son plurales y tolerantes
cuando tienen que dar cuenta de las noticias cotidianas?
Pero lo más execrable es lanzar acusaciones de notable contenido democrático contra simples ciudadanos que se movilizaron
por iniciativa propia a los Tribunales, para expresar su repudio ante el
comportamiento de ciertos periodistas.
Porque fue la gente la que diseñó, armó y portó los carteles condenatorios contra María Laura Santillán,
Nelson Castro, Ernesto Tenenbaum, Santo Biassatti y algunos más.
O sea: los pretendidos constructores de opinión que militan en Fopea, muy
republicanos e impolutos, ya ni siquiera permiten la libre expresión del hombre
común, de la mujer común, que así como escracha a gobernantes, dirigentes políticos
o legisladores, también se siente en su legítimo derecho de escrachar a
periodistas.
A lo de prácticas fascistas, Fopea agrega:
-La caza de brujas sobre periodistas es una amenaza a la libertad de expresión y puede derivar en situaciones muy
peligrosas, algo que terminará afectando a la democracia argentina y a toda la
ciudadanía.
Muy bueno, muchachos.
Quiere decir que ahora es el pueblo el que sale a cazar brujas.
No los medios (es decir: sus patrones, que los alimentan bien y les ponen suficiente alpiste en el pico para
que canten discursos en el encierro de las jaulas), que desde siempre han
estigmatizado y cazado a quienes se niegan a ser sometidos.
Y mucho menos los periodistas que ustedes defienden y son parte de sus propias vísceras, como Morales Solá,
que nunca salió a cruzar brujas; es verdad…
Lo suyo, entre 1976 y 1981, fue apuntar a los hombres que debían ser cazados por
la gavilla asesina de Martínez de Hoz, Videla y Bussi, entre otros.
Hay que acabar con esta mascarada.
Y dejar las cosas bien en claro.
Estos periodistas de Fopea deben seguir ejerciendo su oficio donde más les plazca y
con todas las garantías.
Más: varios de ellos no merecerían ser cuestionados en este artículo porque los
sabemos dignos y honestos.
Pero, estimados colegas, si estuvieron de acuerdo en apoyar el comunicado divulgado
por el Foro que integran, se nos hace muy difícil apartarlos de la crítica.
A los otros, a los que vienen a arrogarse el rol de profesionales que velan por la ética y la honestidad
intelectual en este bastardeado oficio, apenas les pedimos que se saquen la
careta.
Dejen de posar como derviches del buen
periodismo las Julia Bowland, los Fabián Bosoer y los Luis Ceriotto;
los Pepe Eliaschev, Roberto Guareschi y Daniel Juri; los Majul y Mendelevich;
las O’Donnell y las Magdalenas; los Claudio Savoia y Gustavo Sierra: los Gerardo
Young y las Lorena Maciel, por citar a sólo una parte de la masa
social del grupo.
Fopeanos, nadie les va a quitar el derecho a querer seguir siendo forros.
Pero déjennos decirles: no forreen más a la gente…
http://www.fopea.org/Acerca_de_FOPEA/Miembros
jueves, 13 de mayo de 2010
LA FIESTA INOLVIDABLE por Norberto Galasso

Podemos imaginar a Joaquín Morales Solá, Mariano Grondona y Héctor Magnetto sumamente preocupados
La clase dominante hierve de indignación, pues periodistas y políticos opositores compiten, día tras día, en la pantalla televisiva, a ver quién es más incapaz
En las últimas semanas están soplando mejores vientos para el campo popular y ello provoca inquietud y congoja en los sectores reaccionarios.
Podemos imaginar a Joaquín Morales Solá, Mariano Grondona y Héctor Magnetto sumamente preocupados, al igual que la dirigencia de la Sociedad Rural y otra gente de esa prosapia, en lo interno y lo externo.
Los ha ganado la perplejidad porque después de las elecciones del 28 de junio y luego de la asunción de los nuevos legisladores de la oposición, el Gobierno aparece paradojalmente más fuerte que antes.
Aquella jornada electoral les hizo creer que eran mayoría y que iban camino hacia la Casa Rosada.
Sin embargo, no ha resultado así, sino todo lo contrario.
Día a día, van comprobando que eran meras ilusiones sin fundamento.
Alborotaron tanto con que el 70 por ciento de los votantes se había pronunciado contra el Gobierno, que terminaron por creerlo y ahora están despertando de ese sueño.
Deben pensar, probablemente, que el campo popular, como los gatos, tiene siete vidas.
Pero no sólo la perplejidad los ha ganado, sino también la indignación al contemplar a la dirigencia política que defiende sus intereses.
Con bronca e impotencia, ven desfilar por las pantallas televisivas el rostro desencajado del diputado Gerardo Morales, después del vapuleo a que lo sometió el ministro de Economía, Amado Boudou; observan los esfuerzos de Federico Pinedo por aparentar suficiencia y tranquilidad y se preocupan muchísimo ante el delirio apocalíptico de Elisa Carrió y las peroratas institucionalistas de los diputados y senadores sin quórum hablando al vacío.
Seguramente, Magnetto se escandaliza cuando sus dos espadas del programa Código Político resultan de cartón dedicándole 26 minutos a la Presidenta por haber dicho «me siento un poco como Sarmiento» al entregar computadoras a los estudiantes, para terminar con que Eduardo van der Kooy -con muchos años de editorialista- largue la burrada de que la ley 1420 se sancionó durante la presidencia de Domingo Faustino Sarmiento (como se sabe -y con perdón de Osvaldo Bayer- fue en la presidencia de Julio Argentino Roca, en 1884).
La clase dominante hierve de indignación, pues periodistas y políticos opositores compiten, día tras día, en la pantalla televisiva, a ver quién es más incapaz, quién demuestra más acabadamente su impotencia, su falta de capacidad para desplazar a «los Kirchner» del gobierno y constituir un gobierno «serio», «respetuoso de las leyes», dialoguista, creador de «consenso», que ponga fin a «la crispación» y a la desprolijidad institucional.
Hasta Rodolfo Terragno, quien venía posando como el único dirigente radical que había escritos libros, elige a Eduardo Duhalde como compañero de propuestas.
Y el gran debate como proyecto de gobierno consiste en qué hacemos con «los trapitos» y guardianes de automóviles, para sacarlos de Buenos Aires: los mandamos a los cuarteles, como propone Duhalde o «¿Qué quieren, que los matemos a todos?», como señala cristianamente Mauricio Macri.
¡Qué panorama desolador!, ¿no es cierto?, el de esta oposición sin programa o con un programa tan impresentable -«ajustar» en lo económico, amnistiar a los represores, entre otras cosas- que no pueden exhibirlo públicamente.
¿Dónde hay un político opositor, Viejo Gómez?, reclama la clase dominante, parafraseando los versos de la canción referida a la falta de «mangos» en los años treinta.
Tanta es su declinación que le coquetean al innombrable Carlos Saúl para que los acompañe con su voto…
Síganlo… «que no los va a defraudar»…
Esta situación se evidencia también en la desesperación y el oportunismo que desnudan los posibles candidatos: Francisco de Narváez le hace arrumacos a Carlos Reuteman, Duhalde le guiña el ojo a De Narváez, Carrió se toma vacaciones pues ha agotado su arsenal de vaticinios errados y desvaríos apocalípticos y seguramente busca la manera de reencontrarse con Julio Cleto Cobos, porque los radicales no están dispuestos a suicidarse con el desprestigiado Morales, ni con «el milico» Oscar Aguad que tan oportunamente reverenció al imperialismo británico cuando avanzaban para saquear Malvinas.
Además, por esas picardías de la Historia, mientras Tabaré Vázquez hizo palanca en su gestión municipal para llegar a la presidencia del Uruguay, Macri ha desnudado, en la jefatura de gobierno de la ciudad de Buenos Aires, lo que haría si llegara al Gobierno nacional: Abel Posse a Educación; a Justicia el ex colaborador de la revista archireaccionaria «Cabildo», el Dr. Guillermo Jorge Yacobucci; Ciro James a la SIDE y los gerentes de «las empresas de papá» a las secretarías de Economía como ya ocurrió en los noventa.
Con respecto a Jorge «Fino» Palacios, sería el candidato firme para manejar la represión porque, como ha reconocido últimamente Macri, goza de confianza ya que fueron «las embajadas de Estados Unidos y de Israel las que me lo recomendaron por sus antecedentes».
Evidentemente, Mauricio ha ido demasiado lejos con sus pistolas inmovilizantes y como «su viejo» se resiste a reponerlo en los directorios de sus empresas, no puede aspirar a otro destino que volver a Boca.
Sufren, transpiran, se enojan los ideólogos destituyentes.
Cada vez están más inquietos porque el «Grupo A», si seguimos así, va a jugar en la B.
Por eso, mientras algunos canales no se cansan de rememorar a Raúl Alfonsín para abrirle camino a su hijo Ricardito, Magnetto le dedica una hoja entera a Luis Juez como queriendo demostrar que no sólo sirve para hacer chistes… lo cual recuerda un viejo refrán español: «Quien no tiene con otra, con su madre se acuesta».
La obstinada y cerrada actitud de la oposición, especialmente frente a Mercedes Marcó del Pont, así como también la desmesurada crítica de Clarín, le ha abierto los ojos a mucha gente porque, como decía Arturo Jauretche, «también se muere de empacho».
Los encuestadores que trabajan para la oposición también se están poniendo nerviosos.
Algunos de ellos ha detectado que a pesar de la artillería mediática -o quizás por ella-, el kirchnerismo continúa siendo la primera minoría, pero se alarman aún más cuando observan que los candidatos opositores están bajando en el ranking y más aún, reconocen que el 30 por ciento que apoya al Gobierno tiene rasgos muy particulares: es un bloque sólido y concientizado, mientras el resto de la opinión se divide entre varias organizaciones pero de manera versátil, insegura, que más bien se está consolidando la opinión de que a los dirigentes de la oposición les cabe aquello de: «Que se vayan todos, que no quede ni uno solo».
En pocos meses el resultado electoral del 28 de junio se difumina en el pasado, como meramente coyuntural, y ya no les garantiza -como la oposición creía- la posibilidad de un buen rol en la elección del 2011.
Por otra parte, la calle dice lo suyo y tampoco les augura nada bueno.
La CGT avanza con su proyecto político-sindical y realiza uno de los actos más numerosos que conoció la provincia de Neuquén.
Se juntan Hugo Moyano y Hugo Yasky para dar solución a los trabajadores del diario La Capital de Rosario, del Grupo Vila-Manzano.
Del mismo modo, la concentración popular del 24 de marzo, se ve ratificada por la generada gracias al programa «6.7.8» y el apoyo a la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.
Crece en la militancia popular la convicción de que vivimos un punto de inflexión después de lo ocurrido durante 2008 y 2009, y que es el momento oportuno para que el Frente para la Victoria y sus aliados adopten medidas para canalizar este avance de sus huestes y concretar, cada vez con mayor fuerza, su capacidad de movilización.
Se viven momentos sumamente interesantes para asegurar un clima político, en el 2011, favorable a la continuidad y profundización de las transformaciones que se vienen operando desde el 2003.
Con toda razón, en un matutino dominguero, Jorge Giles ha señalado que «la democracia popular pasa a la ofensiva» y que «hay un clima de alegría en las calles de la democracia».
jueves, 6 de mayo de 2010
Harto de los hartos - Eduardo Aliverti

Habría que tener un poco más de respeto por las palabras. Por algunas de ellas, mejor dicho. Y mejor todavía, por lo que connotan.
Estamos en democracia, para empezar por una perogrullada que, sin embargo, alguna gente parece perder de vista con extrema facilidad. Buena, mala, perfeccionada, empeorada, carente de demasiados derechos básicos, avanzando en otros. Pero estamos en democracia.
Si en lugar de eso se prefiere hablar de “el régimen”, “sistema burgués”, “fantochada institucionalista”, “partidocracia”, “monarquía constitucional” u otros términos de vitupero, es legítimo pero hay que buscarle la vuelta a que se los puede vociferar sin problemas. Nadie va preso (apenas la segunda recordación primaria, ya apuntada por algunos colegas, y uno comienza a cansarse). También puede señalarse que esa prerrogativa, la libre expresión, no alcanza para vivir como se debería. Supo semantizarlo Anatole France: “Todos los pobres tienen derecho a morirse de hambre bajo los puentes de París”. Expresarse en libertad puede entonces no tener resultados prácticos, para quienes no comen ni se curan ni se educan con el decir lo que se quiera. Si además se afina la puntería para meterse con la libertad de prensa, por aquello de que todo ciudadano tiene derecho a publicar sus ideas sin censura previa, resulta que hay que contar con la prensa propia. Y en consecuencia pasamos a hablar de la propiedad de los medios de producción. Lo cual es igualmente legítimo, desde ya, pero con el riesgo de que se convierta en teoricismo si acaso no es cotejable con la época y circunstancias que se viven. Veámoslo a través del absurdo: si siempre es igual, democracia y dictadura también son iguales. En este punto el cansancio por las obviedades se incrementa. Y uno se pregunta si no se lo preguntan quienes sí viven de poder expresarse libremente por la prensa, pero para referirse al momento argentino como si continuáramos en plena dictadura.
Mataron a mucha gente acá. Picanearon, violaron, nos mandaron a una guerra inconcebible, robaron bebés, desaparecieron a miles, tiraron cadáveres al mar y adormecidos también, electrificaron embarazadas, regaron el país de campos de concentración, torturaron padres delante de los hijos. Se chuparon a más de cien periodistas acá. Si hasta parece una boludez recordar que estaban prohibidos Serrat y la negra Sosa, que las tres Fuerzas se repartieron las radios y los canales, que inhibieron textos sobre la cuba electrolítica, que en el ’78 estaba vedado por memorándum criticar el estilo de juego de la selección argentina de fútbol. ¿Nos pasó todo eso y por unos afiches de mierda y una escenografía de juicio vienen a decirnos que esto es una dictadura? ¿Pero qué carajo les pasa? ¿Dónde están viviendo? ¿Cómo se puede faltarle así el respeto a la tragedia más grande de la Argentina? Acá lo cepillaron a Rodolfo Walsh, ¿y hay el tupé de ir a llorar miedo al Congreso? Faltaría ir al Arzobispado. Si bendijo a los milicos, seguro que también puede dar una mano ahora que se viene el fin del mundo con el matrimonio gay.
Uno entiende que pasaron algunas cosas, nada más que algunas por más significativas que fueren, capaces de suscitar que sea muy complejo trabajar de periodista en los medios del poder. Lo de las jubilaciones estatizadas, lo de la mano en el bolsillo del “campo”, lo de la ley de medios audiovisuales y la afectación del negociado del fútbol de primera. Ahora bien, ¿la contradicción aumentada entre cómo se piensa y dónde se trabaja justifica las sobreactuaciones? Es decir: puede pensarse que en verdad algunos dicen lo que pensaron toda la vida, y que otros quedaron presos de la dinámica furiosa de la patronal. Pero, ¿decir que estamos o vamos hacia una dictadura? ¿Que si esto sigue así puede haber un muerto? ¿Hace falta construir ese delirio para congraciarse? En todo el país, si es cuestión de propiedad mediática y de programas y prensa influyente, bastan y casi sobran los dedos de ambas manos para contar los espacios que -con mayor o menor pensamiento crítico- apoyan al Gobierno. La mayoría aplastante de lo que se ve, lee y escucha es un coro de puteadas contra el oficialismo como nunca jamás se vio. La oposición es publicada y emitida en cadena, a toda hora. ¿Qué clase de dictadura es ésa? Ese libre albedrío, muy lejos de ser mérito adjudicable al kirchnerismo, ocurrió igualmente con Alfonsín, la rata, De la Rúa, Duhalde. Lo que no había sucedido es esta cuasi unanimidad confrontadora salvo por los últimos tiempos del líder radical, a quien por derecha se le cuestionaban sus vacilaciones y por izquierda también. Contra Menem recién cargaron en su segundo lustro, después de que completó el trabajo. La Alianza, bueno, se caía por su propio peso. Con el Padrino pegar era gratis, porque el país ya había estallado. Pero en el actual, que después de todo es simplemente un gobierno más decidido que el resto en cierta intervención del Estado contra el mercado y en el perjuicio a símbolos muy preciados de la clase dominante, ¿qué tan de jodido pasa como para hablar de una dictadura? ¿Será que basta con tocar unos intereses para edificar en el llano la idea de que pueden empezar a matar?
¿Los Kirchner son Videla, Massera, Suárez Mason? Por favor, tienen que aclararlo porque de lo contrario hay uno de dos problemas. O se lo creen en serio, y por tanto se toma nota de que desvarían. O saben que es una falsedad sobre la que se montan para condolerse y entonces se anota que está bien, que no se justifica pero se entiende, que quedaron tras las rejas de los medios en que laboran. Ojalá que sea lo segundo, por aquello de que un tonto es más peligroso que un mal bicho.
Se cometieron varias estupideces en forma reciente. Se le dio mucho pasto a la manada, se perpetraron injusticias con colegas que no se lo merecen, se agredió a los que precisamente buscan victimizarse. Eso no es hacer política. Es jugar a la política. La diferencia entre una cosa y la otra es que cuando se ejecuta lo primero es bien medida la correlación de fuerzas. A quiénes se beneficia, cuánto se puede tensar la cuerda en la dialéctica entre condiciones objetivas y subjetivas; cómo no sufrir un boomerang, en definitiva, y si se produce cuánto de fuerte son las espaldas para sortearlo. En cambio, si se juega a la política todo eso es lo que importa un pito antes que nada, con el agravante de que las consecuencias las paga un arco mucho más amplio que el de quienes formularon la chiquilinada.
De ahí a que se tomen de esos yerros para hablar de peligro de muertos, de sensación de asfixia dictatorial, de avanzada totalitaria, media una distancia cuya enormidad causa vergüenza ajena de apenas pensarla. No es algo que no pudiera preverse. Como lo dijo allá por los ’80 César Jaroslavsky, otro sabio sólo que de comité pero muy ducho en transas y arremetidas: te atacan como partido político, y se defienden con la libertad de prensa.
Se sabe que es así. Pero igual uno ya está harto de los hartos que se hartaron recién ahora.
Eduardo Aliverti
MARCA DE RADIO, sábado 1 de mayo de 2010.
miércoles, 5 de mayo de 2010
Carta abierta a Marcela y Felipe. Por padre Eduardo de la Serna, obispo Aldo Etchegoyen, rabino Daniel Goldman, hermana Martha Pelloni.

Estimados Marcela y Felipe Noble Herrera:
Hemos podido conocer el pasado jueves 22 vuestra solicitada aludiendo a su situación. Angustiosa y dolorosa situación reconocida con total franqueza y valentía por ustedes mismos. Situación, por otra parte, que no es novedosa para nuestra sociedad y que aparece atravesada o teñida de conflictos y ocultamientos; una historia que nos ha marcado con huellas de muerte y desapariciones. En definitiva, vuestra historia –sin ustedes desearlo– puede ser una de aquellas que conforman el drama de nuestro país.
Notamos intranquilidad en sus palabras, y desde lo más profundo los entendemos, los comprendemos y deseamos acompañarlos solidarizándonos con ello.
Frente a eso, nuestra experiencia pastoral nos permite afirmarles con alegría y con paz que no hay nada más sanador y liberador que la verdad, sea cual fuere. Dolorosa a veces al comienzo, pero siempre liberadora. Nada más coherente con el Dios que anunciamos y en el que confiamos, ya que su mensaje es revelador de la verdad.
Ustedes aparecen tironeados en la clásica lucha entre la verdad y el ocultamiento, la luz y las tinieblas; y no dudamos en decirles que no teman, que no tengan miedo en avanzar confiados hacia la verdad. Ella sana y abre ventanas de aire fresco y renovador.
En vuestra carta, ustedes hablan tres veces de su identidad, pero a su vez reconocen que no saben su origen biológico. Del mismo modo que centenares de personas buscan –como ustedes saben– conocer la identidad de sus nietos, hermanos, sobrinos. Ustedes mismos reconocen que su identidad es parcial, y en su memoria, en alguna parte, estará la sangre de aquellos que los engendraron, probablemente en el dolor. No es sano para la sociedad, para las familias, ni para ustedes mismos que quede verdad sin indagarse, oculta y sin investigación.
Confiamos plenamente que el Banco Nacional de Datos Genéticos, como siempre lo hizo, revelará sin manipulaciones los datos que ustedes demanden para seguir reconstruyendo esa parte de la historia personal que no conocen y que tienen la necesidad de buscar. Pueden, entonces, quedarse tranquilos de la seriedad, transparencia y precisión de estos modernos estudios garantizados por la ciencia.
El Dios que anunciamos y la fe que proclamamos nos repite que la verdad, más que un derecho es un deber. En la Biblia, la verdad no es tanto algo que se acepta o no, sino algo que “debe vivirse”; “debemos obrar la verdad”, que es fidelidad. Por ese camino andamos en fidelidad para con Dios y nosotros mismos.
Como pastores de diferentes comunidades y confesiones, no podemos permanecer indiferentes a nuestra realidad, y tampoco queremos hacerlo. Porque creemos que es lo que nos ayudará a vivir una sociedad en paz, en justicia y en verdad. Por eso, con la serenidad que nos da el compromiso que desde hace años queremos vivir, los alentamos a dejar de lado el temor y poner la confianza en la verdad y en Dios. Así, pudiendo conocer su identidad más profunda, podrán desde su lugar contribuir a la pacificación que los argentinos necesitamos y que sólo puede alcanzarse en la verdad y la justicia.
Con respeto y fe sincera.
viernes, 30 de abril de 2010
Las operaciones clandestinas del grupo de tareas formado por el publicista Carlos Souto. Por Lucas Carrasco y Jimena Arnolfi.

El Grupo Clarín contrató a la agencia internacional de publicidad La Ese, especializada en marketing político, para reclutar un ejército pago que congestione las líneas de teléfonos de radios –de modo que sólo ingresen los llamados de sus telemarketers– y para que insulte a los comentaristas de internet que escriban en contra del Grupo Clarín o a favor de la ley de medios K y el Fútbol para todos. Esa agencia, también se encarga de guionar los discursos para aquellos que defienden la judicialización de la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual para impedir su plena vigencia.
La primera tanda de contratados –unos 30 empleados en negro– fue en octubre de 2009, cuando se trató la ley de medios en el Congreso y el debate tomó estado público. Los bloggers rentados por el Grupo Clarín debían instalar términos como ley k, ley mordaza, dictadura o corrupción.
Aún hoy y con miras de seguir hasta la campaña electoral del 2011, el grupo de tareas mediáticas contratado por La Ese libra sus batallas remotas en las lujosas oficinas de Perú al 800, barrio de San Telmo, en una hermosa casona de estilo francés construida en 1912. Ahí funciona La Ese, propiedad de Carlos Souto.
Los creativos de Souto escribieron la solicitada y el guión del mensaje televisado de Marcela y Felipe Noble Herrera en los canales del Grupo Clarín, hablando en contra de la ley que establece al Banco Nacional de Datos Genéticos como el único autorizado para el estudio de compatibilidad para personas que hubieran sido apropiadas durante la última dictadura militar (ver página 5).
Clientes. La lista de Souto no tiene desperdicio. Fue publicista de la Alianza que encabezó Fernando De La Rúa, intentó sin éxito remontar a Carlos Menem en 2003 y actualmente se enorgullece de haber trabajado con Julio Cobos y de ser el verdadero cerebro del “Alika, Alikate” para catapultar como líder de la antipolítica al colombiano Francisco De Narváez.
La usina anti k. Está conformada por dos áreas: el blog y el call center. Los bloggers intervienen los medios gráficos online a través de la redacción de comentarios apelando a identidades falsas. Desde un buscador rastrean números de DNI y luego utilizan los nombres de esas personas para llenar los formularios de las páginas donde mandan mensajes escritos por creativos. Además se encargan de hacer control del scroll: cuentan cuántos comentarios a favor y cuántos comentarios en contra hay sobre la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, investigan quiénes son los usuarios que comentan en las antípodas de la bajada de línea recibida, etc. También mandan mails a las casillas de esos comentaristas, generan confianza y establecen una relación. Entre las páginas que graffittean figuran la web de La Nación, La Política On Line, Crítica de la Argentina, Minuto Uno y Perfil.
Todas estas actividades están destinadas a falsear identidades y contravenir toda la deontología periodística, así como los códigos de ética de la comunicación publicitaria. Se asemejan a talleres de costura clandestina que después son utilizados por las grandes marcas. Con un agravante, a quienes cosen por un salario de miseria, no les obligan a mentir o a hacer tareas delictivas.
Miradas al Sur accedió a fuentes inobjetables para reconstruir la actividad de La Ese. El clima de secretismo está reforzado por un pedido oral de confidencialidad. Un tema que tiene estatutos legales y valen sólo en la medida en que estén firmados por conformidad plena por los empleados de las empresas. En este caso se trata apenas de una simulación para amedrentar a jóvenes que trabajan en negro y no están asesorados legalmente. Además, va acompañado con un adoctrinamiento político: “Esto es una guerra” y “el Gobierno hace lo mismo que nosotros pero al revés”, les dicen.
Modus operandi. Los empleados del call center son los que se dedican a bloquear las líneas de oyentes de las principales radios en las que curiosamente no figuran las del Grupo Clarín: Nacional, Del Plata, América, Continental, La Red, La Diez, Metro, Rock And Pop y Belgrano.
A su vez, se encargan de desgrabar lo dicho en esas radios para monitorear lo que va sucediendo. Hacen estadísticas, informes sobre cuál es la tendencia de cada conductor, qué línea política desarrolla cada programa, cuáles se acercan más al Gobierno, cuáles se alejan más, etc. Siempre desde la óptica de los intereses políticos y económicos del Grupo Clarín.
El sector call center posee un servidor de última generación que permite que en las radios se bloqueen los conmutadores de modo que sólo lleguen los mensajes guionados por la empresa contratada del Grupo Clarín, y simultáneamente se delinea la estrategia de ataque a la ley de medios k. Los jefes de la usina entregan chips y tarjetas telefónicas para cambiar el número del teléfono de manera que sea imposible de comprobar que todos los llamados vienen del mismo lugar.
Por su parte, los supuestos bloggers tienen a su disposición un software propio que rastrea los comentarios adversos a Clarín en internet. Así pueden detectarlos y bajar línea anti K. Las computadoras de la agencia de Souto poseen modems inalámbricos y un sistema rotativo de IP’s para que tampoco se puedan rastrear las rutas de las PC que efectúan los mensajes.
El coordinador de los grupos es el hijo del Fiscal Federal de Misiones Juan Carlos Tesorero (ver recuadro), Juan Andrés Tesorero, sobrino de Carlos Souto. El estudio jurídico que el Fiscal abrió por intermedio de su esposa en la ciudad de Buenos Aires tuvo su primera baja hace dos meses: Juan Andrés renunció al trabajo con su madre para dedicarse tiempo completo a la cruzada anti K. De hecho, hasta cambió de barrio para mudarse a la misma cuadra de la agencia La Ese.
“No hablar ni con la familia del tema”. Ése es uno de los pedidos explícitos de Juan Andrés Tesorero a la hora de contactar a los reclusos de la usina anti K. Confidencialidad ante todo. Ninguno llega a formar parte de esta campaña sucia respondiendo a una búsqueda laboral naturalizada. Todos son “amigos de”, “familiares de”, “conocidos de”. Gente que va a poner el cuerpo y va a guardar el secreto ante todo. Pero todo gran plan tiene sus baches.
Una de las promesas iniciales que reciben los contratados es la “certeza” de un mejor trabajo a futuro tras algunos meses de pasantía informal y deleznable. Juan Andrés se encarga de mostrar las fotos de su tío al lado de Elisa Carrió, Francisco De Narváez, Julio Cobos, Carlos Menem y el resto de los contactos de los que se vale económicamente la agencia. En La Ese se respira el poder.
Así es como estos jóvenes estudiantes universitarios, con necesidades económicas y promesas falsas de inserción laboral en puestos de trabajo más reales y menos vergonzantes, reciben salarios por encima de la media. Los salarios provenientes del dinero del Grupo Clarín oscilan entre los 2.000 pesos para principiantes y los 4.000 para quienes se adapten con comodidad a la dinámica de pulverizar la ética aprendida en la UBA.
La falsificación online de la identidad. A la hora de hacer un comentario en algunas de las páginas de internet de los diarios, los honrados ciudadanos que ejercen su derecho a la libre expresión deben completar un formulario donde se pide nombre y apellido, DNI, teléfono y dirección entre otros datos de rigor. Pues bien, quienes trabajan en esta usina destinada a intoxicar la comunicación, falsean identidades para efectuar la tarea de mostrarse indignados ante “la prepotencia gubernamental” cuando en realidad son sólo mensajeros de creativos publicitarios pagados por los grandes medios.
Estilo Souto. La agencia se vale de una serie de tópicos para instalar una serie de palabras y conceptos: descalificaciones agresivas a todo lo que se jacte de K, discursos desestabilizadores, términos construidos para temas específicos y adjetivos infaltables –
“PROGREcinismo”, “guerrilleros”, “bolches”, “los KK”, etc.–. Entonces se leen cosas como “Se trata de aprietes de la izquierda vernácula, que no puede con su genio y, como en los ’70, saca a relucir su repugnante Fascismo de Izquierda” (dixit de un comentario posteado en la crónica Cuando la plaza se pone a hablar, publicada por Miradas al Sur en el número anterior).
Por otro lado, los contratados reciben una advertencia: nunca hablar de “monopolio”. Nunca mencionar a Clarín. Ahora bien. Es inevitable que un chico que escribe cientos de mensajes por día no repita su discurso. Al hacer la prueba, uno hace un copy paste en uno de estos mensajes corrosivamente anti K, lo pega en la caja de búsqueda de Google y, oh patafísica, el mismo mensaje figura repetidamente en distintas notas de distintas páginas web.
Grupo de tareas sin vacaciones. En enero y febrero de este año la agencia La Ese alquiló casas de veraneo en la costa y trasladó sus oficinas. Los contratados cobraban por unos días de trabajo en la playa lo mismo que durante un mes en Buenos Aires. Los jefes les entregaban chips, tarjetas telefónicas y computadoras con modems inalámbricos para que ninguna de las nuevas intervenciones veraniegas fueran detectadas.
La tarea consistía en escuchar ininterrumpidamente dos radios que no fueran del Grupo Clarín por persona y tomar apuntes tal como lo hacían en las oficinas de San Telmo. Estos apuntes debían ser quemados sistemáticamente para que no quedaran rastros de sus tareas.
Cadena monopólica. El jueves último, cuando la solicitada de Marcela y Felipe ya estaba publicada en los principales diarios del país, La Ese recibió una visita en sus oficinas. Era un ejecutivo de Clarín que iba a certificar que ese grupo de tareas estaba en pleno funcionamiento justo el día de la publicación de la solicitada. Necesitaban que las páginas webs estuvieran inundadas de mensajes en los cuales se entendía “la ternura de una madre a sus dos hijos adoptados”. En cambio de asumir la cruda realidad: Ernestina Herrera Noble está sospechada de fraguar la verdadera identidad de Felipe y Marcela.
El viernes pasado al mediodía, Carlos Souto dio la orden de parar las otras actividades de la agencia. El portal digital de Crítica había lanzado una encuesta en su página web, preguntando si Marcela y Felipe Noble Herrera eran rehenes de Clarín o eran manipulados por el Gobierno. El porcentaje mayoritario votaba por la opción “rehenes de Clarín”. Souto pegó el grito en el cielo y ordenó que todos sus empleados dejaran las tareas y clickearan para que Clarín ganara esa supuesta encuesta virtual. Detalle final: esta historia tomada como un juego digital por jóvenes que no saben cuáles son sus derechos y obligaciones tiene un pariente terrorífico en el pasado reciente. Es una réplica de las usinas de desinformación de agentes y ex agentes de las Fuerzas Armadas de seguridad que en los primeros años de la democracia sembraron el temor y el clima de desestabilización de determinado grupos de poder.
jueves, 22 de abril de 2010
EL ULTIMO DICTADOR, LOS CULPABLES Y LA CULPA por Orlando Barone

Nadie quiere sentirse culpable. Porque asumir la culpa, aunque sea un fragmento, un grumo, una partícula, nos exige reconocerrnos responsables de algo reprensible. Cuando surge una política de Derechos Humanos que reubica a la sociedad ante una época desgraciada, de superada cronología, los adultos, los viejos se sienten empujados a un regreso que perturba. Juzgar a represores, ser parte de la sociedad que ahora los condena, no basta para justificarnos y distanciarnos del sentimiento de culpa. Nuestra estadía en aquél tiempo, la que solo nosotros sabemos íntima y calladamente, agita la memoria y pone en duda nuestra ética. La sentencia al anciano último dictador Reynaldo Bignone no será la última. Los Derechos Humanos ya son imparables. Ya hace veinticinco años desde el comienzo del juicio del Nunca Más. Ese es un mérito excepcional argentino. La propuesta de nombrar a las Abuelas de Plaza de Mayo al Premio Nobel de la Paz es un signo de la época. De ésta. No de otra. Es mezquino retacear ese rango. No hay anécdota de funcionario corrupto o punto más o menos de inflación que valgan frente a eso.
La sustancia de los Derechos Humanos nos enfrenta a una realidad que nos revela una parte nuestra no revelada. No hay solicitada de hijos adoptivos en trance de ser hijos robados, que puedan impedirla. Lo esencial invisible o visible posterga a lo accesorio.
¿Dónde estábamos, qué hacíamos, qué no hicimos, qué callamos, qué negamos, qué omitimos entonces? Cada uno tiene su espejo, si es que otros no se lo muestran antes.
Cuando en el Colegio Militar se descolgó el retrato de Videla, se amputó simbólicamente una parte oscura de nuestra historia con la expectativa de que la amputación provocara un renacimiento. No es fácil el proceso en el que hoy se encuentra la sociedad argentina. Cada condena a un genocida, a un dictador, nos causa una sensación contradictoria: por un lado sentimos el alivio de expurgar una antigua falta ciudadana; por otro sentimos que el criminal, el torturador condenado, se lleva toda la culpa acaso excesivamente, porque también nosotros tenemos alguna. Sea ésta consciente o inconsciente. Nos hayamos dado cuenta o hayamos estado distraídos. Resolverla es nuestro desafío. Resolverla, no esquivarla. No escaparse de ella. De la culpa. Pero pasa que hay quienes eligen desconocer a los culpables para no sentirse ellos culpables. Se condenan a vivir con el propio rencor y escondiéndose de sus propios demonios. Afán imposible. En cambio, quienes en mayor o menor medida sentimos culpa, aunque sea mínima, estamos siendo protagonistas de una reivindicación ética y democrática. Porque a través de ella recobramos grandes porciones de dignidad y nos restituimos a nosotros mismos. Transparentamos nuestra memoria. Y le quitamos la triste irresponsabilidad del olvido.
Carta abierta leída por Orlando Barone el 22 de Abril de 2010 en Radio del Plata.
miércoles, 14 de abril de 2010
Mi hermana fue torturada y violada después de la entrega de Papel Prensa.Osvaldo Papaleo, hermano de la viuda de David Graiver, ex dueño de la empresa

Osvaldo Papaleo, hermano de la viuda de David Graiver, ex dueño de la empresa, cuenta cómo su hermana fue secuestrada por la dictadura luego de que la presionaran a vender la papelera.Osvaldo Papaleo fue secretario de Prensa de Isabel Martínez de Perón. Además de haber vivido de cerca los momentos previos al golpe de 1976, y sufrido en carne propia las torturas de los militares, conoció en detalle la operatoria por la cual los diarios Clarín, La Nación y La Razón se apoderaron de Papel Prensa junto con los militares. . Papaleo es hermano de Lidia Papaleo de Graiver, mujer de David Graiver, dueño de Papel Prensa hasta la llegada de la dictadura. En una entrevista con Debate, Papaleo cuenta cómo su hermana, luego de la muerte de David en un sospechoso accidente aéreo, fue presionada para venderle la papelera a los tres diarios mencionados. Asegura que esas presiones vinieron de un primo de José Alfredo Martínez de Hoz, de apellido Martínez Segovia, quien fue el intermediador en las negociaciones. Habla sobre el momento y el contexto en el que ocurrió el secuestro su hermana, y da fechas precisas sobre las negociaciones en torno de Papel Prensa, que contradicen la versión oficial del Grupo Clarín.
Durante las audiencias públicas por la Ley de Medios, usted dijo que había estado en la reunión del Banco Nacional de Desarrollo (Banade) donde se consolidó la operación de Papel Prensa. ¿Qué quiso decir?
La reunión que mencioné del Banade ocurrió recién a fines de 1979. Fue una asamblea pensada para licuar las acciones que la familia Graiver tenía sobre Papel Prensa. Todo esto ocurrió después de la operación donde los militares y los diarios (Clarín, La Nación y La Razón) se apoderaron de la empresa. Esa asamblea había sido convocada para multiplicar el capital y repartirse las acciones. La muerte de David Graiver es el 7 de agosto de 1976 y toda la familia quedó presa a partir de marzo de 1977. David y Lidia Papaleo de Graiver, mi hermana, tenían una hija menor de edad. Con el padre muerto y mi hermana presa, yo quedé como su tutor a partir de las acciones realizadas ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos motivadas por el juicio del seguro por la muerte accidental de Graiver.
¿Entonces?
Cuando llega la reunión en el Banade, nos presentamos junto a un abogado norteamericano, como uno más de los accionistas gracias al poder de tutoría que tenía sobre la hija menor de la familia. No nos dejaron entrar. De todas maneras, pude ver a los representantes del Ministerio de Economía, a los miembros de la Comisión Nacional de Recuperación Patrimonial (Conadepa), junto a Héctor Magnetto (Clarín), Bartolomé Mitre (La Nación) y Patricio Peralta Ramos (La Razón). Después de esa reunión, me llamó Bernardo Sofovich, el tío de Gerardo, quien era abogado de Clarín y tenía una buena relación con los Graiver. Me llamó para pedirme disculpas por la licuación de acciones que se había hecho en Papel Prensa.
Si hubo una reunión para licuar las acciones de Papel Prensa, quiere decir que nunca hubo una venta formal, como indicó Clarín en su editorial del último sábado. Incluso, señalaron que, en marzo de 1977, Lidia Papaleo participó de una asamblea de accionistas.
Existía un convenio mediante el cual los Graiver se comprometían a vender Papel Prensa. Esto fue previo a la detención de toda la familia y después de la muerte de David. Con relación a mi hermana, cuando se muere David, el grupo toma la decisión de desprenderse de sus bienes. Ahí apareció un tipo de Montoneros, que amenazó a Lidia con una pastilla de cianuro, donde le reclamaba plata de la organización.
¿Qué pasó después?
Después de ese episodio, todos los Graiver se reunieron para analizar el tema y decidieron mandarle una carta a Videla, diciendo que eran los herederos de David Graiver y que tenían temas económicos relevantes para discutir. En ningún momento mencionaron nada relacionado con Papel Prensa. Estamos hablando de octubre de 1976, cuando yo todavía estaba preso. Luego de la reunión familiar donde se decidió escribirle la carta a Videla, apareció un señor, primo de José Alfredo Martínez de Hoz, de apellido Martínez Segovia. Se acercó a la familia Graiver aduciendo su condición de primo del ministro de Economía para recomendarle la venta de Papel Prensa a los diarios. Videla nunca los recibió y las negociaciones con Clarín, La Nación y La Razón comenzaron con el primo de Martínez de Hoz como intermediador. Se firmó un acta con el compromiso de venta. Esto ocurrió recién en marzo de 1977. Clarín dice que pagó las cuotas, pero ese convenio está en discusión.
En el libro Decíamos ayer, de Eduardo Blaustein y Martín Zubieta se publica una tapa del diario Clarín del 19 de mayo de 1977, donde aparece un editorial sobre Papel Prensa. Los tres diarios dicen que el contrato de compraventa se firmó el 2 de noviembre de 1976, con la autorización de las Fuerzas Armadas y el consentimiento de los Graiver.
Los Graiver nunca recibieron la plata. Clarín le pagaba a la Conadepa. Pero hay un dato que nadie tiene en cuenta, que fue la presencia del juez de menores que se presentó diciendo que la hija menor de David y Lidia era la única heredera de Papel Prensa. El juez intervino para decir que no podía hacerse la venta. Esto es un dato muy relevante. Guillermo Moreno, el secretario de Comercio, tiene ahora todas las fojas de la causa de Papel Prensa para analizar el tema, para ver si efectivamente se hizo la operación y cómo se llevó a cabo. Si había una heredera legítima, la supuesta venta no podía realizarse. Creo que está todo dado para que esta historia salga a la luz.
Luego del retorno de la democracia, varios legisladores pidieron analizar el expediente de Papel Prensa, entre ellos el diputado Adam Pedrini, dirigente peronista del Chaco. Esto fue para la época en que Alfonsín estaba estudiando la indemnización a los Graiver. Como siempre quedó en el aire el dictamen del juez de menores, Pedrini empezó a hablar de ese tema. Inmediatamente, y a modo de reprimenda, quedó aislado de su bloque, además de las presiones que recibió del Grupo Clarín. Otro que también pidió el expediente fue Augusto Alasino (ex senador del PJ). A la semana siguiente de ese pedido, Clarín publicó fotos de su casa y denuncias de corrupción.
Clarín, en su editorial del 27 de marzo, dice que la compra fue en noviembre del 76; que en marzo del 77, Lidia Papaleo -que conservaba una parte minoritaria-, estuvo en una asamblea de accionistas y que, al mes siguiente, fue secuestrada. ¿Fue así?
Lidia fue secuestrada aproximadamente el 20 de marzo del 1977. Antes de su detención, estábamos reunidos en la oficina de Antonio Cafiero, ubicada en Lavalle 1118. Ahí Lidia nos dijo que tenía serios problemas con las empresas del Grupo Graiver. El padre de David -Juan Graiver- ya había desaparecido una semana antes, sabíamos que estaba vivo porque mandaban señales en ese sentido, y que estaba en la provincia de Buenos Aires porque Ramón Camps andaba rumoreando que lo tenía en su poder. Antes de salir de la reunión, Lidia nos comentó que había estado reunida ese mismo día con los representantes de los diarios de Papel Prensa, quienes estaban presionando mucho para concretar la venta. Al día siguiente, fue secuestrada.
Una vez en libertad, ¿Lidia volvió a reunirse con Héctor Magnetto y el resto de los directores de Papel Prensa?
No, para nada. Algo que siempre me llamó la atención del relato que hace mi hermana sobre los hechos, es la forma que tenía de negociar Magnetto. Lidia fue torturada, violada, vio parir mujeres en los centro clandestinos. Cuando cuenta cómo fue todo el proceso de negociación alrededor de Papel Prensa, siempre dice lo mismo: la mirada de Magnetto, negociando este tema, era más feroz que la mirada de los represores que la torturaban.
¿Por qué Alfonsín tomó la decisión de indemnizar a los Graiver?
Si la venta de Papel Prensa se hubiera formalizado a través de una reunión de accionistas y de manera transparente, Alfonsín no hubiese realizado ningún pago. La indemnización a los Graiver fue por el despojo de los militares, junto a Clarín, La Nación y La Razón.
Qué le preocupa más a Clarín, ¿que se aplique la Ley de Medios o que se reavive el caso de Papel Prensa?
El poder de Clarín como empresa nace con la apropiación de Papel Prensa. Antes era simplemente un diario. Clarín pasó a consolidar su dominio en el mercado a partir de Papel Prensa y se multiplicó su poderío con el negocio del fútbol. Le tocás el fútbol y Papel Prensa y Clarín volverá a tener que hacer las cuentas para ver cuántos ejemplares vendió al final del día. Si ellos hubieran hecho las cosas tan bien, no estarían tan preocupados por este tema. Lo mismo ocurre con el caso de los hijos de Ernestina Herrera de Noble. Cuando la clase política también empiece a dudar del poderío del multimedio, le va a soltar la mano.
viernes, 26 de marzo de 2010
Asunto: LA YEGUA...Por KARINA RIAL

Queridos amigos y parientes:
Este mail, va para todos los contactos de mi libreta. Sin distinción.
Quiero escribir estas palabras, sin ánimo alguno de confrontar. Y lo hago porque todos los días recibo dos o tres mails criticando-denostando-puteando a Cristina Kirchner, con notas periodísticas o con chistes, "que la yegua ésta, que la maneja el bizco, que son los más corruptos de la historia", etc. etc. etc., y por eso quiero hacer una reflexión. Y porque si no hablo parece que estoy de acuerdo, y no lo estoy. Y porque muchos que piensan como yo, han decidido "callar para no discutir", pero yo aprendí que callar no le hace bien a nadie. Ni a los otros, ni a nosotros. texto secundario La verdad es que creo que un problema recurrente que sufrimos los argentinos casi desde siempre, es la falta de capacidad que tenemos para escuchar al otro. Si el otro piensa distinto que yo, ya no merece la pena que escuche lo que tiene para decirme. Es posible pues, que en cuanto mis interlocutores vean de que va el mail, lo borren sin leer. A contrario sensu, muchos ni se gastan en escribirles o hablar con el que piensa distinto, perdiendo de vista ambos, pues, que mucho más puedo aprender, crecer y nutrirme del que piensa distinto, que del que dice y piensa lo mismo que yo.
Quiero escribir estas palabras, sin ánimo alguno de confrontar. Y lo hago porque todos los días recibo dos o tres mails criticando-denostando-puteando a Cristina Kirchner, con notas periodísticas o con chistes, "que la yegua ésta, que la maneja el bizco, que son los más corruptos de la historia", etc. etc. etc., y por eso quiero hacer una reflexión. Y porque si no hablo parece que estoy de acuerdo, y no lo estoy. Y porque muchos que piensan como yo, han decidido "callar para no discutir", pero yo aprendí que callar no le hace bien a nadie. Ni a los otros, ni a nosotros.
Creo tener autoridad moral para hablar de "los políticos", porque me sumé a la militancia política a los 14 años, en lo que yo llamo la izquierda del radicalismo. Digo la izquierda, porque lo primero que me dieron para leer, en aquel entonces, fue un manifiesto llamad o "La Contradicción Fundamental: Pueblo y Antipueblo", y un par de libros de Jauretche, que marcaron mi ideario y mis sueños. Aunque después me haya tenido que ir del Radicalismo, para no traicionarme.
CREO QUE TODOS SABEN QUE YO NO VOTE A CRISTINA: de hecho voté a Pino Solanas. Pero estuve haciendo un balance del accionar del gobierno de Cristina Fernandez, concretamente, (no el de Kirchner). De hecho, pensaba acerca de algunas medidas que me hubiera gustado que el gobierno de Alfonsín, al que defendí, y por el cual trabajé, hubiera tenido el coraje de tomar, y con las que estoy profundamente de acuerdo:
* Estoy de acuerdo con tener una Aerolínea de bandera estatal y no privatizada, NO IMPORTA QUE DE PÈRDIDAS. Aerolíneas Argentinas está para garantizar la conectividad, allí donde los privados no quieren ir porque no les conviene, n o está para hacer negocios. Argentina no termina en la Gral. Paz.
* Estoy de acuerdo con la Nueva Ley de Medios. Obviamente.
* Estoy de acuerdo con el modo en que se enfrentó la crisis económica internacional del año 2009. (Mantener los vínculos laborales, aunque sea subsidiando empresas, promoviendo el consumo, impulsando obra pública y construcción, que son industrias madres. ) De hecho estamos de pie a pesar de la crisis, y otros países a los que muchos pretendíamos huir -España, por ejemplo- están escupiendo sangre.
* Estoy de acuerdo con la Derogación de la fiesta negra de las AFJP. Soy coherente en esto: nunca me afilié a una. Siempre me quedé en el sistema de reparto.
* Estoy de acuerdo c on la Asignación Universal por Hijo de $180, que es de $720,- para el caso del hijo discapacitado, y nadie lo dice, ni siquiera el gobierno.
* Estoy de acuerdo con el Plan neokeynesiano de obras públicas, y la promoción de micro emprendimientos cooperativos para construcción de viviendas, en lugar de licitarlos para que se lo repartan entre Roggio, Techint y sus amigos.
* Estoy de acuerdo con la Ley de movilidad jubilatoria: es cierto que es poco, pero ahora los aumentos no dependerán de la voluntad de los gobernantes, ni de que sea o no año electoral. Poco, siempre es más que nada, que es lo que hasta ahora tenían.
* Estoy de acuerdo con la política de Derechos Humanos. Disfruté cuando bajaron el cuadro de Videla. JUICIO Y CASTIGO A TODOS LOS GENOCIDAS EN CARCELES CO MUNES.
* Estoy de acuerdo con modificar la carta orgánica del Banco Central para que constituya una herramienta del Estado y no un poder aparte cooptado por el poder económico.
* Estoy de acuerdo con la plata que maneja Milagro Sala, que por lo visto, está muy bien manejada. Estoy de acuerdo con que les construya casas, polideportivos y piletas de natación a los changuitos, que allí no tienen que pagar la entrada.
* No me parece pecado que el Estado quiera recaudar. Para hacer obras, necesita recursos. Eso no es "hacer caja".
* Estoy de acuerdo con la lucha contra los monopolios, comenzando por Clarín, que ya da vergüenza lo tendencioso y malintencionado de sus informes. Y la mala leche permanente d e s us comentarios.
* Me parece de un machismo repugnante procurar permanentemente hacer quedar a la Presidenta como una boluda, sugiriendo que cogobierna con el marido, cuando ha dado cabales muestras de tener once veces más pelotas que él.
* Estoy de acuerdo con las retenciones móviles para el campo, porque creo que cuando nos va bien, está bueno. Y cuando nos va MUY BIEN, es una obligación moral compartirlo con quienes han ayudado a que me vaya muy bien, que son todos los empleados que tengo laburando en negro en el campo, que no tienen agua potable, ni les pago jubilación, y que mientras yo hacía "paro" y cortaba la ruta seguían en mi campo con el lomo al sol, levantando la cosecha. Y me dolió que, como dijo José Pablo Feimann, el gobierno casi se cae con el apoyo de la clase media, porque este es un país donde se le quiere sacar un 3 % a los terratenientes más poderosos y no se puede.
* Me parece notable que se usen con Cristina los mismos insultos que se usaban con Evita. Y lo digo como hija de una familia de gorilas, que creció escuchándolos.
* SI NOS TOMAMOS EL TRABAJO de entrar a la plataforma electoral del Frente para la Victoria, (yo me lo tomé) casi todas estas medidas estaban allí escritas y propuestas. O sea que eso de prometer y no cumplir no aplica en este caso. El que la votó y ahora la putea debió haber leído antes de votar. Y si no leyó, ahora sea responsable y bánquesela.
* No le envidio la cartera, ni el coiffeur, ni las carteras, ni los zapatos.
* Si la enganchan en una agachada, o en un acto de corrupción, deseo fervientemente que le den con un caño, porque habrá echado por tierra la esperanza y los sueños de un país mejor de mucha gente. Pero si el dato proviene de TN, me van a disculpar, pero no le voy a creer. Por aquello de Pedro y el Lobo, vio?
NO SOY KIRCHNERISTA, NI PERONISTA, PERO LA VERDAD QUE ESTOY DE ACUERDO EN UN MONTON DE COSAS. TENGO LA NECESIDAD DE DECIRLO PUBLICAMENTE PARA COMPENSAR TODAS LAS PUTEADAS QUE CIRCULAN, Y PORQUE COMO MI LABURO ES INESTABLE, HACE DOS AÑOS QUE NO ME PUEDO PAGAR EL PSICOLOGO, PERO ÈL ME ENSEÑO, AL IGUAL QUE MI TIA BEBA, QUE LAS COSAS HAY QUE SACARLAS PARA AFUERA!!! QUE TANTO!
KARINA RIAL
DNI 21.764.660
"El peor analfabeto, es el analfabeto político. Él no ve, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. Él no sabe que el costo de la vida, el precio del pescado, de la harina, del alquiler, del calzado o del remedio dependen de las decisiones políticas. El analfabeto político es tan burro que se enorgullece e hincha el pecho diciendo que odia la política. No sabe el muy imbécil, que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado, el asaltante y el peor de los bandidos que es el político corrupto y el lacayo de las empresas nacionales y multinacionales”
BERTOLT BRECHT
MARCELA NOBLE PODRIA SER LA NIETA DE CHICHA MARIANI FUNDADORA DE ABUELAS.-

La fundadora de Abuelas de Plaza de Mayo, sospecha que la hija de Ernestina Herrera de Noble, dueña de Clarín, sea, en realidad, su nieta, Clara Anahí, quien fue secuestrada tras el bombardeo a su casa en La Plata , en noviembre de 1976.
En declaraciones brindadas a una radio local, Chicha confirmó que hizo una presentación judicial ante el juez Corazza y por su intermedio ante el juez Bergesio, de San Isidro, que es quien lleva adelante la causa por los hijos de la dueña del multimedio Clarín.
En la acción, se solicita “que se entrecrucen los análisis de Marcela Noble y los de mi familia que están en el Banco Genético y también con todos los familiares que figuran allí porque así lo dispone la ley”.
Consultada sobre en qué basa sus sospechas sobre que Marcela Noble sea Clara Anahí Mariani Teruggi, explicó: “tuve dudas desde 1977 cuando los obispos de La Plata y religiosos me prometían que me iban a ayudar, al tiempo volvía y eran otras las personas que me recibían”.
Además, reveló que en un momento, “me dijeron que mi nieta estaba con gente de muchísimo poder, que era imposible tocarla. Lo recibí de la Iglesia una y otra vez, pero hubo otros elementos que me fueron convenciendo de que podía ser Clara Anahí”.
Asimismo, Chicha admitió que en un momento perdió la esperanza de que Marcela Noble pudiese ser su nieta, al revisar, junto a su abogada, el expediente de su adopción y verificar que “las fechas no concordaban”. Sin embargo, la expectativa resurgió cuando “vinieron dos personas a avisarme que ese expediente era totalmente falso y se descubrieron mentiras”.
La fundadora de Abuelas recordó que “cuando asumió Alfonsín, los llevaron a una escuela suiza hasta que vieron que no pasó nada, entonces los fue a buscar la madre, las fotos de los chicos con príncipes, reyes y presidentes salían en los diarios y yo las junté y encontré parecidos” y Marcela Noble “se parece bastante a la familia de Diana ahora”.
En ese marco, Chicha recalcó que “cuando se llevan a Clara Anahí, la ponen en el auto de Fiorillo (un policía), y ahora me entero que él fue quien llevó a Marcela con la señora de Noble. La llevó de La Plata porque hay documentos de personas que afirman que monseñor Plaza intervino en la entrega de Marcela”.
“Ahora dije basta, no quiero quedarme con la duda y pedí que se hagan los análisis y se crucen con mi familia y con los demás también”, declaró Chicha y se preguntó: “¿Alguien se detiene a pensar en los 33 años que llevan Madres, Abuelas y familiares de esta tortura infinita de no saber, es la tortura más grande y se acrecienta porque uno se va a ir y no pudo hacer nada, y dónde está y cómo duerme, dónde vive y con quién?”.
“Hay mucha gente que da una mano. Sé que lo que ocurrió en la calle 30 lo sabe toda la gente del barrio, muchos vieron cómo se la llevaron a Clara Anahí, en cambio se difunde la versión de que había muerto, sin embargo, dos personas me dijeron la verdad, pero si lo hubieran dicho hace 20 años, cuánto dolor hubieran evitado”, reflexionó Chicha Mariani.
Por último, Chicha dijo que otro de los elementos que la llevan a pensar que Clara Anahí podría ser Marcela Noble, tiene que ver con las muchas mentiras que se dijeron en torno al paradero de su nieta: ¿Porqué tapan tanto lo de Clara Anahí? ¿Por qué se inventaron tantas cosas? ¿Para qué? Es porque están tapando algo muy grosso.
Salvo Canal 7 (Televisión Publica) y el Diario Diagonales de La Plata , Nadie dio esta información
Difúndanlo, hay que superar el bloqueo del Multimedios Clarín para que se sepa la verdad.
"Para poder mañana
lo que hoy es imposible,
tenemos que ir haciendo
lo que hoy es posible" (Paulo Freire).





